Deseamos a Scarlett Johansson
en todas las chicas grandes que conocemos
por las noches.
Especialmente, en aquellas
que nos hablan con voz profunda
y dicen cosas tremendas
para que pensemos un rato y luego
acabemos dándoles la razón
en todo. Son mujeres
que pueden hacernos reir a carcajadas
estrujándonos el corazón al mismo tiempo.
Quizás para siempre.
Deseamos a Scarlett Johansson
en esas mujeres preciosas,
conscientes
de sus curvas, que se quejan
de la celulitis y nunca
o casi nunca enseñan las piernas.
© 2005