Carita de rombo con esquinitas. Melancólicas, solitarias, heridas. Hablan en voz baja, mirando a otra parte, como imanes de amor absoluto. Son inteligentes, por eso se dejan engañar por algunos hombres, para tratar de ser felices. Por fuera, sonríen; por dentro, arden a fuego lento. Pero nadie las ha visto consumirse. Hacen daño de tanta belleza. Sobrecogen.
© 2004
Autor: estuche
Esa manera de caminar, como desafiando, como matando al suelo, aroma embriagador al pasar, mirada preocupada y pasional, ¡¡anhelo una húngara!!
Fecha: 17/09/2006 02:54.

Autor: LUIS ANGEL
QUISIERA CONOCER UNA CHICALINDA DE HUNGRIA.SI ES ASI ENVIENME SU CORREO
Fecha: 16/10/2006 02:35.