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la verdadera identidad de pedro calleja

El porno se inventó en Torremolinos

El porno se inventó en Torremolinos

UN PAÍS DE DOS ROMBOS. Por culpa del cine de barrio, la música pop y la moda retro, hoy muchos creen que la España de los 70 era divertida. ¡Suecas en biquini! ¡Alfredo Landa en calzoncillos! ¡Discotecas tapizadas de terciopelo rojo! Todo mentira. O casi. En aquella época, la gente corriente vivía al margen de la realidad, lejos de Europa y del mundo, ajena a la evolución libertaria de las costumbres y pendiente de una televisión en blanco y negro con más carta de ajuste que programación.

Así son, en apariencia, los protagonistas de Torremolinos 73: Alfredo y Carmen. Una pareja de recién casados en la treintena, sin hijos, vendedor de enciclopedias él y ayudante de peluquería ella. Dos españolitos de a pie que no llegan a fin de mes. Pero las apariencias engañan. Acuciados por las deudas, aceptan la insólita propuesta que les hace don Carlos, maquiavélico editor y hombre de negocios sin escrúpulos. De la noche a la mañana, a cambio de una sustanciosa suma de dinero, se convierten en protagonistas de sus propias películas X, rodadas en casa con una cámara de súper-8. Creen estar contribuyendo a una hipotética enciclopedia audiovisual del erotismo, de distribución exclusiva en los países escandinavos. No son conscientes de que, al otro lado de la frontera, se están convirtiendo en estrellas del porno. Sobre todo Carmen, que enseguida cuenta con una legión de admiradores.

Mientras Alfredo comienza a fascinarse por el mundo del cine, y por la obra de Ingmar Bergman en particular, su ardiente esposa aprovecha para tratar de quedarse embarazada. ¿Conseguirá Alfredo rodar su primer largo como director? ¿Recibirá Carmen la visita de la cigüeña? ¿Seguirá don Carlos llenándose los bolsillos? Éstos son algunos de los ingredientes que aderezan Torremolinos 73, una comedia disparatada y agridulce que, ¡sorpresa sorpresa!, está basada en un caso real.

MISTERIO TRIPLE X. Cuatro años ha tardado Pablo Berger, que debuta en la dirección, en sacar adelante el proyecto. Él mismo nos explica cómo surgió la idea: "Leí un artículo en una revista americana en el que se mencionaba a un tal Alfredo López, un español que rodó un porno de arte y ensayo a principios de los años 70. Al parecer, tuvo mucho éxito en Dinamarca, sobre todo gracias a la actriz principal, Carmen García. Poco a poco, empecé a obsesionarme con el tema y fui recopilando información. El guión de Torremolinos 73 se inspira en la historia de estos pioneros del cine porno, pero no se puede decir que sea su biografía oficial, porque hay mucho de leyenda urbana alrededor de estos personajes". El archivo personal de Berger incluye media docena de fotografías borrosas, una peliculita en súper-8 con imágenes de una mujer (quizá Carmen) saliendo del mar, una copia en vídeo de lo que podría ser el famoso porno (cortesía de la Filmoteca Danesa) y decenas de testimonios de personas que dicen haber conocido a los auténticos Alfredo y Carmen. Por ejemplo, el de José María Íñigo, que les invitó a Estudio Abierto y se quedó perplejo cuando le comunicaron que preferían conservar el anonimato. O el de Massiel, que coincidió con ellos en una fiesta en Boccacio, en i975. "Conservo una foto de esa noche —señala— en la que sale Carmen, con el pelo tapándole la cara. Era una chica corriente, con una belleza vulgar, como de barrio. Ninguno podía imaginar que se dedicase a rodar porno. ¡Era impensable!". Berger niega haber logrado ponerse en contacto con los auténticos Alfredo y Carmen, pero asegura que, durante el rodaje, sintió la presencia de ambos. "Gente que lleva viviendo muchos años en Torremolinos se acordaba de ellos, sobre todo de Carmen, y de unos extranjeros que se paseaban por ahí con capas negras y antifaces. Sin embargo, ningún hotel de la zona conserva sus registros. Mientras rodaba algunas escenas, me imaginaba a Alfredo haciendo lo mismo 30 años antes".

Fueron Jesús Palacios, Jordi Costa y Álex Mendíbil, expertos en cultura trash, los primeros que relacionaron los nombres de Alfredo y Carmen con una oscura serie Z titulada Aventuras y desventuras de una viuda muy cachonda, que se estrenó en i978 con la etiqueta de Clasificada S. En las listas del Ministerio no aparece este título, pero existen varios fotocromos impresos en los que se ven imágenes del filme de Alfredo mezcladas con otras de El Séptimo Sello de Bergman. "Imagino que algún distribuidor español remontó sin permiso el material original y le puso otro título para disimular", sugiere Berger.

En Torremolinos 73, el papel de Alfredo está interpretado por Javier Cámara, y el de Carmen, por Candela Peña. Ambos consiguen inspirar ternura, humor y genuino erotismo doméstico. Hay que verles disfrazados de enfermera y butanero en los numeritos picantes que se montan en casa. "A Javier lo veo como una especie de Jack Lemmon con toques de Peter Sellers y Alfredo Landa –asegura Berger–. Y Candela consigue ponerme los pelos de punta. Pasa de la tragedia a la comedia en unos segundos. Además, sexualmente hacen muy buena pareja. ¿Que si salen desnudos? Sí, varias veces, pero como diría un productor de los años 70, son desnudos que exige el guión". Juan Diego se encarga de transformar al personaje de don Carlos en un cínico encantador y una sanguijuela con estilo, pero la gran revelación se llama Fernando Tejero, amigo cachondo de Alfredo que se mete en el negocio del cine X, aunque especializándose en zoofilia.

PORNO CHIC. Pablo Berger es bilbaíno. Aún no ha cumplido los 40. Debutó en 1988 con un corto que hoy está considerado de culto: Mama. Curiosamente, también fue éste el primer trabajo cinematográfico de Álex de la Iglesia y Jorge Guerricaechavarría. En los 90, estudió cine en Nueva York gracias a una beca del País Vasco y una carta de recomendación de Almodóvar. Acabó dando clases de dirección en la New York Academy. En su currículo figuran varios cortos en inglés, un par de spots y un clip para el grupo japonés Sophia. Regresó a España para escribir y dirigir Torremolinos 73. "El guión es divertido y personal al mismo tiempo –señala–. Yo soy un poco como Alfredo. La película habla de varias pasiones: la pasión por el cine, la pasión amorosa y la pasión por los pequeños detalles que nos hacen felices día a día sin darnos cuenta".

Torremolinos 73 también es la primera coproducción hispano-danesa de la Historia. La parte española está a cargo de Tomás Cimadevilla, de Telespán 2000, responsable de El otro lado de la cama, el mayor éxito de taquilla del pasado año. Los socios de Dinamarca pertenecen a Nimbus, productora de dos estupendos Dogmas: Celebración y Mifune. "Es como si se confundiese la realidad con la ficción –afirma Berger–. Una de las cosas que más ilusión me haría, además de hacerme famoso en Copenhague, sería enterarme de que los auténticos Alfredo y Carmen vinieron al estreno de incógnito y que salieron contentos del cine. Sería el final perfecto".

Artículo publicado en el suplemento La Luna del diario El Mundo, en su edición del viernes 25 de abril de 2003.

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1 comentario

marcelo -

hola quisiera tener la oportunidad de ingresar al mundo porno tengo necesidad economica y quiero progresar
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