Pasan cosas inquietantes
en la casa de los Karstein.
Se oyen pasos fantasmales
recorriendo la escalera.
Giran mal las manecillas
del reloj y, ensimismadas,
cuatro brujas pendencieras
improvisan mala misa.
Toc, toc, toc. La puerta se abre:
También yo soy un fiambre.
© 1997
Autor: el tío mojamas
ji, ji, ji... así se reían las brujitas que yo las oí...
Fecha: 03/10/2006 17:45.