Pezones botón para pulsar con los dedos. Pezones chicle para mordisquear con los dientes. Pezones bomba que explotan en la cara. Pezones que no quieren dormir la siesta. Pezones mimosos que escuchan atentamente. Pezones inquietos para madrugadas largas. Suyos. Los dos. Ocultos tras la tela del biquini.
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