
El 99 por ciento de lo que se escribe y describe en un blog erótico es pura y simple fantasía sexual. Tópicos. El misterioso desconocido que nos espía, nos folla y nos abandona sin decir adios, la bella fatal que nos ata a la cama y nos devora lentamente, la violación multitudinaria en un cuarto oscuro. No es real. Ni siquiera resulta excitante. A mí también me pasa. Me avergüenzo de muchos textos míos plagados de lugares comunes. Sería más interesante recurrir a experiencias sexuales basadas en pequeños detalles tan deliciosos como la flojera de rodillas que nos entra a todos y todas después de haber follado bien. ¡Basta de mascaradas baratas! Van a pensar que somos unos farsantes.
Ilustración de Akino Kondoh.