
El corazón de un oso gigante de peluche bate muy fuerte. Pom-pom. Pom-pom. Con un sonido que empapela las habitaciones de abrazos y besos y nubes y mariposas en el estómago. Pom-pom. Pom-pom. ¿Quién es? También los pasos afelpados del oso gigante de peluche resuenan con eco por toda la casa. Desde la cocina al fondo del pasillo. Pom-pom. Pom-pom. Es entonces cuando la niña que duerme sola se acurruca en su cama y se tapa con la manta hasta la nariz, abriendo mucho los ojos. Pom-pom. Pom-pom. Ay. Que me descubra pronto. Quesíquesí.
ilustración de Yumiko Kayukawa /// canción de Serge Gainsbourg et Anna Karina