
Noelle desnuda,
de espaldas,
de pie
frente a un amplificador
de guitarra eléctrica
marca Marshall,
con gotitas
de sudor
deslizándose
por el valle
de su columna
vertebral,
tensas las nalgas,
abombados
los pezones,
sonriendo para nadie,
para mí,
se acaricia con el dedo
la punta de un clítoris
rosa, oscuro
de deseo.
Ella alegre,
feliz,
redonda.
Yo.
También.
en la foto, la maravillosa Metalera
canción de Queenadreena