
Que no gire la botella vacía. Que no me señale. Que no quiero jugar a estas tonterías de grupo. Que yo soy seria y preciosa y leo libros. El último que leí me gustó tanto que no pude dormir en una semana. Pero no se lo conté a nadie. ¿Para qué? Mi amigo ya no quiere ni verme ni escucharme ni cogerme de la mano. No responde a las llamadas que no me atrevo a hacerle. Sé que mis dedos le gustaban mucho. Y el dorso de mis manos. Mi madre dice que los tengo como las negras. Suaves y blancos. A él le gustaban. Mucho.
canción de Edwyn Collins I Never Met a Girl Like You Before