
Delgada y peligrosa, me dijo por teléfono. Así soy yo. Luego resultó que tenía culito respingón y buenos modales. Flaca, sí, pero con fundamento y fondo, forma y tacto, color y textura, risa y sonrisa. 23 años. Larga e infinita. Renacentista de manos. Una flor llamada Fiore en italiano. Conté una por una todas sus costillas señalándolas con el dedo extendido. Como un niño que aprende.