
Imagino una vida entera a tu lado. Una vida de príncipes monegascos, de pareja de artistas, de famosetes de culto. Está ahí mismo: al alcance de mi mano. Pero no voy a ser capaz de llegar a vivirla. Moriré antes. Me mataré. No es que yo lo prefiera así, es que ya está sucediendo. Y parece del todo inevitable. Voy de cabeza a la tumba. Eso sí, dejo unos cuantos poemos. Algunos buenos.