
Cuánta mala
literatura
—incluído este
torpe
poema
improvisado—
se escribe
por culpa del
desamor.
Del amor perdido.
El estropeado.
Gastado.
O lo que sea.
Siempre lo mismo:
que si tú,
que si yo,
lo que nos quisimos,
lo que aún te quiero.
Lo que sufro.
No hay quien se crea nada
a estas alturas de la película.
Ya se ha dicho.
Ya se ha escrito.
Mejor. Antes. Con más razón.
Pero
¿y lo que distrae?