
Apoteósico final, ayer por la noche, de Los hombres de Paco. Cinco protagonistas muertos: cuatro, a consecuencia de heridas de bala mafiosa, y uno, ay, con el corazón roto de desamor por culpa de una chica delgada que decide volver con su marido ausente. Fue un episodio lento, grave, lacrimógeno, exagerado y poderosísimo. ¡Ese momentazo en el que todos cantan Se me olvidó otra vez, de Juan Gabriel, mientras se desangran a borbotones! Claro que, igual es que ando yo ahora con las defensas un poco bajas.