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la verdadera identidad de pedro calleja

ENTREVISTAS

Entrevista con la Coca Sarli: La historia de AMOR más grande jamás contada

Entrevista con la Coca Sarli: La historia de AMOR más grande jamás contada

La filmografía de Armando Bo con Isabel Sarli gira en torno a una idea reversible: la obsesión de un hombre por una mujer y de una mujer por un hombre. No existe en toda la historia del cine un caso similar al de esta pareja. Los que todavía opinan que el cineasta fue un explotador sin escrúpulos que se aprovechó vilmente de su gallinita de los huevos de oro, se equivocan. En realidad, todas las películas que hicieron juntos pueden entenderse como excusas para poder mirarse, calentarse, recalentarse, meterse mano y llegar a hacer realidad sus fantasías sexuales más íntimas. Él nunca necesitó buscarle un recambio a su musa; ella nunca se sintió tentada a trabajar con otros realizadores. Según cuenta la leyenda, todas las veces que Isabel rodó escenas de cama, lo hizo en compañía de Armando (o con las manos de Armando sustituyendo a las del galán de turno). ¿Pudor? ¡Qué va! Eso era vicio. Ella misma lo confiesa a medias en esta breve entrevista en exclusiva. Desde Argentina, con mucho amoooor.

—¿Qué recuerda de sus visitas a España con el Sr.Bo?
—De mis visitas a España junto a Armando tengo muy gratos recuerdos. Mis películas estuvieron prohibidas mucho tiempo. Luego, cuando vino el destape, se dieron algunas.

—¿Qué opina del fervor que provocan ahora sus películas entre la gente joven?
—Me es muy grato. Todo eso ayuda a sobrevivir. Los jóvenes me llaman la Coca Sarli. Recuerdo que Armando decía que mis películas seguirían viéndose aunque pasaran 100 años.

—¿Defíname en pocas palabras cómo era la relación personal entre usted y Armando?
—Mi relación con Armando se caracteriza así: fue el padre que no tuve, el hermano que perdí porque murió siendo chico, el compañero, el amante… TODO.

—¿Es cierto que usted se ocupaba con frecuencia de labores de producción en las películas de Armando?
—Sí, me gustaba mucho. En las 29 películas que hice con Armando yo me ocupé de las labores de producción. En la última que hice con el director Jorge Polaco, no.

—¿Cómo es que Armando no buscó más actrices bellas para que protagonizasen sus películas además de usted?
—Armando no ponía a otras actrices bellas porque los argumentos casi siempre eran muy similares: una mujer asediada por varios hombres. Columbia nos ayudaba financieramente. El contrato que teníamos con la distribuidora especificaba que yo tenía que ser la única protagonista y que Armando tenía que dirigir. Nada más.

—Yo pienso que la filmografía de Armando Bo e Isabel Sarli es como el resúmen de una larga historia de amor. ¿Está usted de acuerdo?
—Pienso lo mismo que usted. Nuestras películas fueron realizadas ‘con amor’. Armando siempre decía que eran nuestros hijos.

—¿Qué importancia tuvo para usted convertirse en la primera actriz argentina que se desnudó en el cine?
—Nací para el cine con El trueno entre las hojas. Gracias a la escena en la que aparezco haciendo un desnudo total la película obtuvo un éxito rotundo. Salí en la revista Times dos veces, y en Life, seis. También hablaron de mí en los noticieros de distintas partes del mundo. Ese desnudo significó el inicio de una carrera llena de éxitos.

—¿Cuál es la parte de su cuerpo que siempre le ha parecido más atractiva?

—Pienso que la parte más atractiva de mi cuerpo siempre ha sido el busto.

—Cuénteme algo de Paco Jamandreu, su figurinista.
—Paco Jamandreu fue uno de los modistos más famosos de Argentina. También realizó el vestuario de Eva Perón. Seguramente usted vio la película del argentino Dezanso, en la cual hay como dos escenas con Evita. Fueron muy amigos. Cuando fui Miss Argentina y viajé a Long Beach, California, al concurso de Miss Universo, llevé ropa de Jamandreu. Luego él se ocupó del vestuario en todas mis películas.

—¿Conocían Armando y usted el cine del norteamericano Russ Meyer? ¿Conoce usted a John Waters? ¿Y a Pedro Almodóvar?

—Conozco el cine de Russ Meyer. De John Waters vi la película de su biografía (supongo que se refiere a Pecker). En cuanto a Pedro Almodóvar, lo admiro y me gustaría conocerlo. Los periodistas dicen siempre que el cine de Armando Bo se parece al de Almodóvar, pero hay que tener en cuenta que Armando fue primero: el 8 de octubre se cumplieron 21 años de su fallecimiento.

—¿Ensayaba sus poses eróticas ante un espejo antes de rodar o las improvisaba sobre la marcha? ¿Cómo preparaban Armando y usted este tipo de escenas atrevidas?
—Jamás ensayé escenas o poses frente al espejo. Todo fue siempre espontáneo y natural.

—¿Tiene usted muchos admiradores gays?
—La mayoría de mis amigos son gays. Todos los gays me adoran.

Entrevista realizada en septiembre del 2002. Publicada en el fanzine 2000maniacos.

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Nina Hartley: La diosa rebelde del porno yanqui

Nina Hartley: La diosa rebelde del porno yanqui

Muchas figuras del porno nacional e internacional lucirán su palmito en la XIV edición del FICEB (Festival Internacional de Cine Erótico de Barcelona), que tiene previsto celebrarse en la Ciudad Condal del 4 al 8 de octubre próximos. El cineasta canadiense Bruce LaBruce, cabecilla del porno gay sin florituras, por ejemplo, mostrará sus fotos más salvajes en una exposición hecha a su medida; la stripper local Sonia Baby tratará de batir un Record Guiness sacándose 30 metros de collar de la vagina, y el clon viciosillo de Santiago Segura, Torbe, presentará una nueva película: Torrente X 2: Misión en Torrelavega. Además, entre los artistas que ya han confirmado su presencia en el certamen, figuran sementales del calibre de Rocco Siffredi y Nacho Vidal; starlettes paneuropeas como Tiffany Hopkins y Sharka Blue, y superstars siliconadas como Gina Lynn o Lucía Lapiedra.

Para los pornógrafos de larga trayectoria, sin embargo, la auténtica estrella del FICEB 2006 será Nina Hartley, una leyenda viva del porno yanqui de los años ochenta. Nacida en California, en 1959, en el seno de una familia judía de ideología izquierdosa que acabó convirtiéndose al budismo zen, Nina se graduó en enfermería antes de convertirse en exotic dancer y actriz porno. Rubia con ojos azules, menudita y nerviosa, sin una sola operación de cirugía estética en el cuerpo (ahora, está recauchutada de arriba a abajo), muy pronto empezó a llamar la atención de los consumidores de cine X por su arrolladora naturalidad. Con el tiempo, fue consolidando una imagen de mujer independiente, comprometida y sin prejuicios, muy distinta a la de la mayoría de sus colegas de profesión. En la actualidad, Nina produce y dirige sus propias películas, preside una organización feminista a favor de la pornografía, imparte seminarios de sexo en universidades y participa en coloquios televisivos de gran audiencia. Su visita al FICEB coincide con la salida al mercado de su primer libro: Nina Hartley’s Guide to Total Sex. De todo esto nos habla ella misma en la siguiente entrevista telefónica.

No es la primera vez que vienes a España ¿verdad?
—No, he ido ya varias veces, siempre por motivos profesionales. Estuve en varias de las primeras ediciones del FICEB. Allí conocí a Jose María Ponce, que me dirigió en la película Showgirls en Madrid (1996). Recuerdo que hice una escena de sexo con un chico guapísimo…

Con Ramón Guevara.
—¡Ramón, sí! ¡Qué guapo era!

Ahora Ramón es una especie de celebridad televisiva en España. Se ha convertido en un personaje sensacionalista para la prensa rosa.
—¿En serio? ¿Y le van bien las cosas? Espero que sí. Era muy noble y simpático. Nos lo pasamos muy bien trabajando juntos.

¿Vienes al FICEB a presentar tu libro?
—No exactamente. De hecho, no sé si el libro se habrá distribuido en Estados Unidos antes de que yo coja el avión hacia Barcelona.

¿De qué trata el libro?
—Es una guía para gozar del sexo de la mejor forma posible. He resumido en él 20 años de experiencia. Quiero que los hombres y las mujeres que lo lean descubran nuevas técnicas para mejorar su vida sexual.

¿Crees que la educación sexual es ahora más necesaria que hace diez o veinte años?
—Bueno, en algunos aspectos está claro que sí. Gracias a Internet, el sexo ha entrado en los hogares de millones de personas en todo el mundo. Se puede decir que está al alcance de cualquiera. Por desgracia, eso no siempre resulta positivo a nivel práctico. En nuestra sociedad todavía perduran muchos de los tabúes que afectaban a nuestros padres y abuelos. Por ejemplo, yo creo que vosotros, los españoles, sois mucho más sensuales que los norteamericanos. No tenéis tantos prejuicios. Dentro de unos días, en el FICEB, podré actuar sobre un escenario junto a algún voluntario elegido entre el público. Eso, en Norteamérica, está rigurosamente prohibido.

Hace nueve años, interpretaste un papel destacado en la película Boogie Nights, de Paul Thomas Anderson. Hacías de actriz porno ninfómana. ¿Crees que la película reflejaba adecuadamente el mundillo del cine X norteamericano en los años 70 y 80?
—¡No, qué va! ¡Aquello era puro Hollywood! Es verdad que el director hizo bien los deberes. Sabía mucho del tema. En la película hay bastantes detalles que son reales. Pero faltan cosas.

¿Qué cosas?
—En los 70 y 80 había muchos más directores de cine porno con personalidad, no sólo uno. En la película no se refleja la importancia que teníamos las mujeres en la industria. No se capta el ambiente de rebeldía y experimentación que se respiraba en aquella época.

¿Ha cambiado mucho la industria del porno en los últimos 25 años?
—Sí y no. Ha crecido en cifras de negocio. Se ha especializado mucho. Pero también se ha apartado demasiado de la realidad social. Es un mundo aparte.

Tus fans españoles solemos llamarte ‘Tita Nina’. ¿Lo sabías?
—¡Oh, vaya! ¡Hacía mucho tiempo que no escuchaba eso de ‘Tita Nina’! ¡Me encanta! Adoro a mis sobrinitos españoles. Estoy deseando veros a todos en Barcelona.


FICEB 2006: BARCELONA SE PONE DURA El próximo miércoles, 4 de octubre, se inaugura la XIV edición del FICEB (Festival Internacional de Cine Erótico de Barcelona). Hasta el domingo 8, en La Farga de L’Hospitalet, un centenar de productoras de cine porno, tiendas de lencería chic y hasta ONGs de orientación más o menos sexual exhibirán su mercancía calenturienta en stands diseñados para la ocasión. Se calcula que más de 50.000 personas visitarán la feria, previo pago en taquilla de 25 euros al día, para asistir, en vivo y en directo, a todo tipo de espectáculos. Algunas de estas personas incluso se atreverán a participar en los shows de sexo explícito, dejando a un lado inhibiciones y prejuicios (el año pasado, hubo quien se olvidó hasta de las más mínimas precauciones sanitarias). Eso sí, como cada año, por aquello de aparentar cierto compromiso cultureta, los responsables del FICEB han organizado un sinfín de actividades paralelas. La propuesta más interesante es una exposición, comisariada por Jose María Ponce, dedicada al legendario dibujante John Willie (1902-1962), editor de la revista Bizarre y creador de Gwendolyne, uno de los personajes más excitantes de la historia del cómic. La más discutible es un Taller de Cine X para aspirantes a director porno, que cuesta 420 euros + IVA.


Versión completa de los textos publicados en el suplemento Metrópoli del diario El Mundo, en su edición del viernes 29 de septiembre de 2006.

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