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la verdadera identidad de pedro calleja

Ñ de truño

Ñ de truño

Uf. Acabo de ver, en La 2, el primer capítulo de la teleserie Plutón BRB Nero. Me he quedado a cuadros. ¡Qué truño! Lo peor que he visto en mucho, mucho tiempo. La parálisis me ha impedido cambiar a tiempo de canal y también he padecido los primeros minutos de una nueva entrega de Pasándolo de cine, la última meméz de Gomaespuma. Todavía estoy tratando de recuperarme. ¿Qué os pasa. amiguetes? ¿Que no veis suficiente tele o que, sencillamente, no tenéis ni puta idea de cómo se hace? No lo entiendo.

Adam Sandler vs Ben Stiller

Adam Sandler vs Ben Stiller

Ahora sí que puedo decirlo: ni Wall-E ni El incidente ni El caballero oscuro ni El tren de las 3:10 ni Iron Man ni Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal ni Pozos de ambición. No. Qué va. Las mejores películas de lo que va de año son: Zohan y Tropic Thunter. Y justo por debajo de estas dos, Wanted (Se busca). ¿Que no?

Entrevista con la Coca Sarli: La historia de AMOR más grande jamás contada

Entrevista con la Coca Sarli: La historia de AMOR más grande jamás contada

La filmografía de Armando Bo con Isabel Sarli gira en torno a una idea reversible: la obsesión de un hombre por una mujer y de una mujer por un hombre. No existe en toda la historia del cine un caso similar al de esta pareja. Los que todavía opinan que el cineasta fue un explotador sin escrúpulos que se aprovechó vilmente de su gallinita de los huevos de oro, se equivocan. En realidad, todas las películas que hicieron juntos pueden entenderse como excusas para poder mirarse, calentarse, recalentarse, meterse mano y llegar a hacer realidad sus fantasías sexuales más íntimas. Él nunca necesitó buscarle un recambio a su musa; ella nunca se sintió tentada a trabajar con otros realizadores. Según cuenta la leyenda, todas las veces que Isabel rodó escenas de cama, lo hizo en compañía de Armando (o con las manos de Armando sustituyendo a las del galán de turno). ¿Pudor? ¡Qué va! Eso era vicio. Ella misma lo confiesa a medias en esta breve entrevista en exclusiva. Desde Argentina, con mucho amoooor.

—¿Qué recuerda de sus visitas a España con el Sr.Bo?
—De mis visitas a España junto a Armando tengo muy gratos recuerdos. Mis películas estuvieron prohibidas mucho tiempo. Luego, cuando vino el destape, se dieron algunas.

—¿Qué opina del fervor que provocan ahora sus películas entre la gente joven?
—Me es muy grato. Todo eso ayuda a sobrevivir. Los jóvenes me llaman la Coca Sarli. Recuerdo que Armando decía que mis películas seguirían viéndose aunque pasaran 100 años.

—¿Defíname en pocas palabras cómo era la relación personal entre usted y Armando?
—Mi relación con Armando se caracteriza así: fue el padre que no tuve, el hermano que perdí porque murió siendo chico, el compañero, el amante… TODO.

—¿Es cierto que usted se ocupaba con frecuencia de labores de producción en las películas de Armando?
—Sí, me gustaba mucho. En las 29 películas que hice con Armando yo me ocupé de las labores de producción. En la última que hice con el director Jorge Polaco, no.

—¿Cómo es que Armando no buscó más actrices bellas para que protagonizasen sus películas además de usted?
—Armando no ponía a otras actrices bellas porque los argumentos casi siempre eran muy similares: una mujer asediada por varios hombres. Columbia nos ayudaba financieramente. El contrato que teníamos con la distribuidora especificaba que yo tenía que ser la única protagonista y que Armando tenía que dirigir. Nada más.

—Yo pienso que la filmografía de Armando Bo e Isabel Sarli es como el resúmen de una larga historia de amor. ¿Está usted de acuerdo?
—Pienso lo mismo que usted. Nuestras películas fueron realizadas ‘con amor’. Armando siempre decía que eran nuestros hijos.

—¿Qué importancia tuvo para usted convertirse en la primera actriz argentina que se desnudó en el cine?
—Nací para el cine con El trueno entre las hojas. Gracias a la escena en la que aparezco haciendo un desnudo total la película obtuvo un éxito rotundo. Salí en la revista Times dos veces, y en Life, seis. También hablaron de mí en los noticieros de distintas partes del mundo. Ese desnudo significó el inicio de una carrera llena de éxitos.

—¿Cuál es la parte de su cuerpo que siempre le ha parecido más atractiva?

—Pienso que la parte más atractiva de mi cuerpo siempre ha sido el busto.

—Cuénteme algo de Paco Jamandreu, su figurinista.
—Paco Jamandreu fue uno de los modistos más famosos de Argentina. También realizó el vestuario de Eva Perón. Seguramente usted vio la película del argentino Dezanso, en la cual hay como dos escenas con Evita. Fueron muy amigos. Cuando fui Miss Argentina y viajé a Long Beach, California, al concurso de Miss Universo, llevé ropa de Jamandreu. Luego él se ocupó del vestuario en todas mis películas.

—¿Conocían Armando y usted el cine del norteamericano Russ Meyer? ¿Conoce usted a John Waters? ¿Y a Pedro Almodóvar?

—Conozco el cine de Russ Meyer. De John Waters vi la película de su biografía (supongo que se refiere a Pecker). En cuanto a Pedro Almodóvar, lo admiro y me gustaría conocerlo. Los periodistas dicen siempre que el cine de Armando Bo se parece al de Almodóvar, pero hay que tener en cuenta que Armando fue primero: el 8 de octubre se cumplieron 21 años de su fallecimiento.

—¿Ensayaba sus poses eróticas ante un espejo antes de rodar o las improvisaba sobre la marcha? ¿Cómo preparaban Armando y usted este tipo de escenas atrevidas?
—Jamás ensayé escenas o poses frente al espejo. Todo fue siempre espontáneo y natural.

—¿Tiene usted muchos admiradores gays?
—La mayoría de mis amigos son gays. Todos los gays me adoran.

Entrevista realizada en septiembre del 2002. Publicada en el fanzine 2000maniacos.

Isabel Sarli: La Diosa Neumática. ¡Coca para todos!

Isabel Sarli: La Diosa Neumática. ¡Coca para todos!

La leyenda cuenta que, durante los primeros años 60, muchos acomodadores argentinos colgaban a la puerta de los cines carteles como éste: "Isabelita se baña a las 16.30, 18.30 y 20.30 horas". De esta manera, los espectadores que quisieran abandonar la sala e irse a tomar algo al café de la esquina, sabían en qué momento de la tardenoche debían regresar a sus butacas para contemplar, en todo su esplendor cinematográfico, el cuerpazo desnudo de Isabel Sarli. Ese mismo cuerpazo que el periodista Mario Ferrari Brown describió años después con tres adjetivos inolvidables: "suculento, rebotón y dionisíaco".

Isabel Sarli fue el primer mito erótico del cine argentino que consiguió romper tabúes y cruzar fronteras. Su desnudo integral en "El trueno entre las hojas" (1957) pilló a todo el mundo por sorpresa, incluída ella misma. Convertida en la musa exclusiva del cineasta Armando Bo, llegó a rodar cerca de una treintena de películas de bajo presupuesto, repletas de localizaciones exóticas, truculencia argumental y erotismo unplugged. En el apogeo de su fama de serie B, paseó el palmito por medio mundo y se dejó querer por millones de fans. Alejada del prototito sexy instaurado por otras starlettes de la época, mucho más desvergonzadas y artificiales, ella siempre dio la impresión de dedicarse a la sexploitation por pura casualidad. Al igual que los personajes que interpretaba, no parecía darse cuenta del revuelo que causaban sus ceñidas curvas alrededor suyo. Ponía cara de maruja inocente hasta en las situaciones más extremas. De ahí su especial encanto.

La belleza de Isabel Sarli en la pantalla se basa en una contradictoria y potentísima naturalidad: por un lado, tiene un cuerpo exuberante, estatuario, maduro, moreno, satinado e imposible de disimular; por el otro, una expresión facial entre indiferente, dulce, resignada, ausente y hasta inconsciente, de siesta de verano. La combinación de una cosa con la otra da como resultado una criatura única en su género, capaz de alborotar hormonas y, al mismo tiempo, despertar buenos sentimientos. Para entendernos: uno no sabe si follársela a lo Amanaun, rompiendo los muebles y prendiendo fuego al monte, o quedarse plácidamente dormido entre sus tetas con el dedo índice metido en la boca. Ponerse burro o ponerse peluche, esa es la cuestión.

MISS CARNE DE PRIMERA. Hilda Isabel Gorrindo Sarli, ’la Coca’ para sus familiares, amigos y admiradores, nació en Concordia, en la provincia de Entre Ríos, Argentina, el 9 de julio de 1935 (o de 1930, según fuentes menos fidedignas). Creció en un ambiente humilde, al lado de su madre y lejos de su padre, que las abandonó a ambas cuando ella acababa de cumplir los tres años. De pequeña, Isabel era tan pobre que soñaba con habitaciones empapeladas de fiambre. Alcanzada la mayoría de edad, trabajó como secretaria y modelo ocasional antes de obtener el título de Miss Argentina en 1955 y quedar semifinalista en el concurso de Miss Universo. Fue entonces cuando conoció a Armando Bo, actor, productor y director de cine, casado y con hijos, quien la convenció para que debutase como actriz en "El trueno entre las hojas" (1957), una película que marcó época por incluir el primer desnudo integral de la historia del cine argentino. Para rodarlo, Bo engañó a ’la Coca’ cambiando el objetivo de la cámara y filmándola desde lejos bañándose en un río.

Una vez perdida la virginidad cinematográfica con este taquillazo que la catapultó al estrellato, Isabel inició una intensa relación sentimental y profesional con Armando. Juntos, trabajaron en más de dos docenas de películas a lo largo de casi un cuarto de siglo, obteniendo éxitos dentro y fuera de su país. Según se ha empezado a saber en los últimos años, la implicación de ’la Coca’ en los filmes de Bo fue mucho mayor de lo que se pensó en su día: además de actuar y desnudarse ante la cámara, se encargaba de muchos aspectos de la producción ejecutiva y de las relaciones comerciales con los distribuidores norteamericanos (ella hablaba inglés y él no).

ARDE, COCA, ARDE. Curiosamente, los títulos que han asentado el poderío retropop de Isabel Sarli en las últimas décadas, al menos en España, son "La mujer de mi padre" (1967), "Carne" (1968), "Fuego" (1968) y "Fiebre" (1970). Teniendo en cuenta los datos biográficos expuestos más arriba, ’la Coca’ que sale aquí tiene entre 32 y 35 años, aunque los personajes que interpreta parezcan más jóvenes. Resulta excitante comprobar, una y otra vez, cómo el cuerpo desnudo de las cuatro protagonistas de estas películas —la adultera, la violada, la ninfómana y la equinófila, respectivamente— sigue deslumbrando, descolocando y desinhibiendo sin remedio. Sucede lo mismo con el de las prostitutas de "Desnuda en la arena" (1968), "Tentaçao nuda/Extasis tropical" (1969), "Intimidades de una cualquiera" (1971) y la tardía "Una mariposa en la noche" (1976). ¿Cómo se explica semejante perdurabilidad física? ¿Ardiente madurez? ¿Parentescos divinos? ¿Buena alimentación? ¿Vitaminas?

Para obtener una visión de conjunto más completa sobre el fenómeno Sarli convendría también rescatar del olvido el impresionante look Silvana Mangano que exhibía en "Sabaleros" (1958), y echarle un vistazo largo a su participación en tres pseudothrillers de acción sexual muy poco vistos: "Lujuria tropical" (1962), "La diosa impura" (1963) y "Los días calientes" (1965), donde ’la Coca’ no se cortaba un pelo a la hora de sacar a la lagarta que lleva dentro. Tampoco estaría mal entregarse a los excesos exóticos de "India" (1959), los desbarres fantásticos de "Muher pecado/Embrujada" (1969) y los estallidos de violencia de "Furia infernal" (1972): tres psicotronías que merecerían una buena edición en dvd. Aunque lo que a ella le haría ilusión es que nos fijásemos en "La burrerita de Ypacarai" (1961), que es su película favorita, y en otras comedias picaronas como "La mujer del intendente de Ombú Quemado" (1966) y sus dos secuelas.

MITO REGENERACIONAL. Hoy, a sus 67 años, Isabel Sarli está considerada por la gran mayoría de los argentinos como una leyenda viva del cine popular. Después de sufrir el acoso de funcionarios, críticos y dictadores durante el tiempo que estuvo trabajando al lado de Armando Bo, ahora disfruta recibiendo el cariño del gran público, el respeto de los estamentos oficiales y la admiración de las nuevas generaciones. Sus películas se emiten por televisión, el Museo de Cine le ha dedicado una sala y centenares de travestis la imitan cada noche en clubes y garitos de ambiente. Hace diez años, cuando un tumor cerebral estuvo a punto de costarle la vida, toda Argentina se echó a la calle para rezar, y el presidente Carlos Menem se encargó personalmente de que la atendieran los mejores médicos.

’La Coca’ se retiró de la escena artística en 1981, tras el fallecimiento de Armando. Algunos aseguran que aún guarda en una cajita la colilla del último cigarrillo que se fumó su gran amor. Rodeada de animales, hijos adoptivos, amigos y recuerdos, vive en una gran casa que adquirió en los años sesenta. En 1996, animada por Victor Bo, protagonizó "La Dama regresa", un largometraje más o menos experimental y biográfico, dirigido por el artista multimedia Jorge Polaco. En 1997, recibió un homenaje en Madrid, durante la celebración de la primera edición del festival de cine fantástico Imagfic. También ha sido agasajada en México y Francia. En 1999, se subió por vez primera a un escenario teatral para interpretar un papel escrito a medida en la revista musical "Tetanic". Obtuvo tanto éxito que, desde entonces, no paran de ofrecerle proyectos.


FILMOGRAFIA DE ISABEL SARLI

Películas dirigidas por Armando Bo:

1957 "El trueno entre las hojas"
1958 "Sabaleros"
1959 "India"
1959 "... Y Dios creó a los hombres"
1960 "Favela"
1961 "La burrerita de Ypacarai"
1962 "Lujuria tropical"
1963 "La diosa impura"
1963 "La leona"
1965 "La mujer del zapatero"
1965 "Los días calientes"
1965 "La tentación desnuda"
1966 "La mujer del intendente de Ombú Quemado"
1967 "La mujer de mi padre"
1968 "Carne"
1968 "Desnuda en la arena"
1968 ’Fuego"
1969 "Tentaçao nuda/Extasis tropical" (algunas fuentes citan como directores a Jose Da Costa Cordeiro y Egydio Eccio)
1969 "Muher pecado/Embrujada"
1970 "Fiebre"
1971 "Intimidades de una cualquiera"
1972 "Furia infernal"
1973 "El sexo y el amor"
1976 "Una mariposa en la noche"
1977 "Insaciable"
1978 "El último amor en Tierra del Fuego"
1980 "Una viuda descocada"

Películas dirigidas por otros directores:

1961 "Setenta veces siete" (Leopoldo Torre Nilsson)
Producción argentina rodada en la Patagonia. La Sarli encarna a Cora, una muchachita de pueblo que vive con un tipejo innoble (Jardel Filho) en un caserón construido en medio de ninguna parte. Hasta allí llega un delincuente perseguido por la policía y cargado de dinero sucio (Francisco Rabal). Los machos se ponen bravos entre sí por culpa de la pasta y de la chica, que está como un queso. Sube la temperatura y el realizador saca a relucir el estilazo que se convertirá pronto en su marca de fábrica. En Estados Unidos se tituló "The Female".

1975 "The Virgin Goddess/La diosa virgen" (Dirk De Villiers)
Producida y rodada en Sudáfrica. Sarli, Bo y su hijo Victor se implicaron en el proyecto por exigencias de la Columbia. ’La Coca’ es una mujer náufrago a la que los miembros de una tribu confunden con una diosa inmortal. El conflicto surge con la llegada de unos aventureros blancos ávidos de fortuna. El argumento está supuestamente inspirado por la novela "She", de H.Rider Haggard. El director es tan torpe que consigue sacar fea a la protagonista. Según dicen, Armando y él acabaron a puñetazos.

1996 "La Dama regresa" (Jorge Polaco)
Una gran estrella del mundo del espectáculo (Sarli) regresa a su tierra natal con la pila nostálgica puesta. Mucho flashback, mucha ensoñación, mucho escote y toneladas de kitsch postmoderno.


PEPITOS DE TERNERA
Dos escenas legendarias del cine argentino; dos momentos fuertes de "Carne" (1968); dos frases que han pasado a la historia por su alto contenido en proteínas metafóricas.

1) Humberto, el Macho, acosa a Delicia Sarli entre las medias reses colgadas de ganchos del matadero. En un arrebato de lujuria, arroja a la chica sobre un montón de medias reses apiladas en el suelo. Antes de abalanzarse sobre ella, pronuncia la mítica frase: "¡Así te quería tener! ¡Carne sobre carne!".

2) Algo más tarde, en el interior del camión frigorífico donde Delicia ha sido encerrada para que abusen de ella los colegas del Macho, la chica, desnuda y magullada, se queja ante el tercero o cuarto de sus abusadores: "¿Otra vez? ¿Es que ustedes no tienen madre?".

Carne Sobre Carne: El Cine Adulterado de Armando Bo

Carne Sobre Carne: El Cine Adulterado de Armando Bo

Primero me sedujo el hombre: machote, bocazas, autosuficiente. Luego me enganchó la obra: visceral, primigenia, hipnótica. Al final, me quedé colgado de la musa: voluptuosa, ingenua, divina. Armando Bo entró en mi vida a través de Santiago Tabernero, ex director del programa televisivo "Versión española". Él me habló por primera vez de este cineasta argentino y me prestó el libro (fotocopiado) que encendió la mecha de mi futura adicción a películas como "Carne", "Fuego" y "Fiebre", protagonizadas por esa diosa hecha mujer llamada Isabel Sarli.

En el libro, escrito por Jorge Abel Martín y titulado "Los films de Armando Bo con Isabel Sarli" (Corregidor, 1981), encontré información relativa a la personalidad del actor, productor y realizador bonaerense; me enteré de los argumentos de todos sus largometrajes; leí críticas y documentos de época, y observé detenidamente decenas de fotografías de la ’Coca’ Sarli en actitud mimosona. En suma: agarré un calentón cinéfago de proporciones colosales.

El calentón todavía me dura. Entre otras cosas porque, después de 20 años de dedicación más o menos obsesiva a la sexploitation internacional, no he conseguido ver más que la mitad de todas las películas que hicieron juntos Armando e Isabel. Eso sí, gracias a esta docena de perlas raras, sin cultivar, únicas en su (sub)género mutante, ahora escribo en 2000 Maníacos estas líneas cargadas de testosterona.

INSTINTOS BÁSICOS. Hay quien compara a Armando Bo con Russ Meyer, dejándose llevar por una especie de erronea intuición heterosexual. En realidad, no existen dos cineastas más distintos. El norteamericano encuadraba, montaba, narraba y empaquetaba sus filmes con una pericia técnica apabullante, propia de un estilista superdotado; el argentino contaba historias tremebundas con lo que tenía a mano, tal y como le salían de dentro, a las bravas. Meyer concebía sus películas como reportajes fotográficos integrados en una dinámica argumental de tebeo; lo de Bo se acercaba más a la fotonovela para adultos, el folletín de crónica de sucesos, el melodrama radiofónico pasado de rosca o el surrealismo kitsch más o menos involuntario.

En lo que sí coincidían ambos es en sus gustos y manías personales. Tanto Meyer como Bo podían permitirse el lujo de presumir de autenticidad. Durante toda su carrera profesional trabajaron en la más pura y dura independencia creativa, al margen de modas y tendencias, abriendo camino, a contracorriente, recibiendo el apoyo incondicional del gran público y el rechazo de censores y críticos. En la mayor parte de sus largos, utilizaron paisajes naturales como marco de conflictos sexuales protagonizados por hombretones musculosos y féminas exuberantes. Siempre que les pareció necesario, recurrieron a la violencia gratuita y al humor grosero. Mientras uno tuvo la suerte de trabajar con docenas de pin-ups talla XXL; el otro siempre le fue fiel a la misma superwoman.

TAMAÑOS NATURALES. Al margen de éstas y otras odiosas comparaciones, lo que más llama la atención del cine de Bo es su desarmante sinceridad. Sus películas van directas al grano, pegan donde más duele y afectan al sistema nervioso central. En ellas, Isabel Sarli encarna casi siempre a mujeres que transforman a los hombres en animales, sufren lo indecible por ello y acaban sacrificadas o redimidas por amor. En la mayoría de los casos, el propio Armando se reserva el papel de semental redentor, en una maniobra de metalingüismo erótico muy estimulante. Abundan las ingenuas maltratadas, las prostitutas con corazón, las ninfómanas enamoradas, las viudas alegres y las diosas primitivas, predispuestas todas a bañarse desnudas ante la mirada lasciva de brutos sin escrúpulos, millonarios impotentes, presidiarios en fuga, jóvenes idealistas y trabajadores honestos.

Marcado por sus orígenes populares, Bo ha pasado a la historia del cine de serie B gracias a una de las trayectorias artísticas menos dispersas de la galaxia psicotrónica. Su filmografía pasa del neorrealismo crudo a la sexploitation de importación, con paradas puntuales en territorios tan delirantes como el fantastique exótico y la comedia picarona. "Carne", "Fuego" y "Fiebre", los tres títulos que mejor se han adaptado a los vaivenes de la sensibilidad cinéfaga postmoderna, sorprenden todavía por lo arriesgado de sus propuestas estéticas.


BIOFILMOGRAFIA COMENTADA DE ARMANDO BO

Armando Bo nació en Buenos Aires el 3 de mayo de 1914. Jugó al baloncesto en equipos profesionales de Argentina y Brasil. En Río de Janeiro, entabló amistad con la actriz y cantante Carmen Miranda, quien le aconsejó que probara suerte como galán de cine. Estudió arte dramático durante dos años en el Conservatorio de Buenos Aires, bajo la tutela de Antonio Cunill Cabanellas. Empezó a despuntar como actor en "La maestrita de los obreros" (Alberto de Zavalía, 1941) y "Melodías de América" (Eduardo Morera, 1941). Luego hizo, entre otras, "La cabalgata del circo" (Mario Soffici, 1944) y "Los tres mosqueteros" (Julio Saraceni, 1945). En 1948, produjo su primera película, y en 1954, debutó como director. "El trueno entre las hojas" (1958) señaló el inicio de su relación personal y profesional con Isabel Sarli. Juntos hicieron más de 25 largometrajes en Argentina, Brasil, México, Uruguay, Paraguay, Venezuela y Sudáfrica. Gracias a un acuerdo de distribución con la Columbia, muchos de estos largos se estrenaron en Estados Unidos, Japón y Europa. Maltratado por los estamentos oficiales de su país y despreciado por la mayor parte de los intelectuales progres, consiguió mantener su independencia creativa gracias al apoyo del público. Falleció el 8 de octubre de 1981, en plena dictadura militar, víctima de un cáncer.

Filmografía como productor:

1948 "Pelota de trapo" (Leopoldo Torres Ríos)
1948 "Su última pelea" (Jerry Gómez)
1949 "Sacachispas" (Jerry Gómez)
1949 "Con el sudor de tu frente" (Román Viñoly Barreto)
1950 "Fangio, el demonio de las pistas" (Román Viñoly Barreto)
1951 "Mi divina pobreza" (Alberto D’Aversa)
1952 "Yo soy el criminal" (Alberto Du Bois)
1952 "En cuerpo y alma" (Leopoldo Torres Ríos)
1952 "El hijo del crack" (Leopoldo Torres Ríos y Leopoldo Torre Nilsson)
1953 "Honrarás a tu madre" (Alberto D’Aversa)
1953 "Días de odio" (Leopoldo Torre Nilsson)
1953 "La Tigra" (Leopoldo Torre Nilsson)
1954 "Muerte civil" (Alberto D’Aversa)

Filmografía como director:

1954 "Adios, muchachos"
1954 "Sin familia"
1957 "El trueno entre las hojas"
Guión del escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, según un relato suyo. La mujer de un pérfido terrateniente vuelve tarumbas a los indios de la selva y al líder de la resistencia. Incluye el primer desnudo integral y frontal del cine argentino. La película que convirtió a la ’Coca’ Sarli en un mito erótico.

1958 "Sabaleros"
Guión de Roa Bastos, basado en hechos reales. El amor imposible entre dos jóvenes procedentes de familias enfrentadas por el negocio de la pesca del sábalo. Asesinatos, violaciones, canibalismo. La Sarli pilló una hepatitis por rodar una pelea con otra actriz en medio de un montón de mierda.

1959 "India"
Rodada en las Cataratas del Iguazú. Un fugitivo de la ley se enamora de Ansisé (Sarli), la reina de una tribu misteriosa. Sexo en la jungla, guerreros celosos, tesoros ocultos. Con la participación como figurantes de auténticos indios Macá. Incluye cinco minutos en color; el resto es en blanco y negro.

1959 "... Y el demonio creó a los hombres" (coproducción con Uruguay)
1960 "Favela" (coproducción con Brasil)
1961 "La burrerita de Ypacarai" (coproducción con Paraguay. En España: "La furia del Paraguay", estrenada en 1974)
1962 "Lujuria tropical" (coproducción con Venezuela. En Argentina se estrenó en 1964)
1962 "Pelota de cuero"
1963 "La diosa impura" (coproducción con México)
1963 "La leona"
1965 "La mujer del zapatero"
1965 "Los días calientes" (En España: "Los días calientes", estrenada en 1975)
1965 "La tentación desnuda"
1966 "La mujer del intendente de Ombú Quemado"

1967 "La mujer de mi padre"
Tragedia sexual e incestuosa delante y detrás de las cámaras. Una mujer irresistible (Sarli) engaña a su marido (Armando Bo) con su propio hijo (Victor Bo). Mientras los machos en celo se matan a hostias, un borracho trata de violar a la bella sin alma. Rodada en las Cataratas del Iguazú.

1968 "Carne" (En España: "Carne", estrenada en 1989)
La guapísima Delicia (Sarli) trabaja en un matadero. Su novio pintor ignora que un tipejo la viola todos los días. Una mala tarde, la chica es secuestrada y encerrada en un camión frigorífico. Los colegas del violador abusan de ella por turnos. Basada en una historia real. Violentísima y cómica al mismo tiempo. De culto.

1968 "Desnuda en la arena"

1968 "Fuego" (En España: "Fuego", estrenada en 1978. En Argentina se estrenó en 1971)
Un ingeniero amable se casa con una ninfómana (Sarli) que vive con una terrorífica criada lesbiana. Furor uterino, abrigos de piel, amantes ocasionales y mucho apoyo psicológico. Incluye un mítico revolcón en la nieve. Una película insólita que parece improvisada sobre la marcha.

1969 "Tentaçao nuda/Extasis tropical" (producción brasileña. En Argentina se estrenó, muy censurada, en 1978. Algunas fuentes citan como directores reales a Jose Da Costa Cordeiro y Egydio Eccio)

1969 "Muher pecado/Embrujada" (producción brasileña. En Argentina se estrenó en 1976)
Frenesí sexual junto a las Cataratas del Iguazú. La mujer india de un industrial maderero (Sarli) sueña con un demonio fornicador que la obliga a hacerse puta y a perder la cabeza. Brujería anormal, máscaras demenciales y montaje asociativo de imágenes y sonidos. Experimental o chiripitifláutica. No sé.

1970 "Fiebre" (En España: "Fiebre sexual", estrenada en 1979. En Argentina se estrenó en 1972)
La viuda de un ricachón impotente (Sarli) rememora sus amoríos con un fornido leñador y acaba enamorándose de un caballo de carreras. Sobreimpresiones intuitivas, sexo equino explícito, planos-contraplanos marcianos, pajas superlativas y escenas oníricas indescriptibles. Basada en una historia real.

1971 "Intimidades de una cualquiera" (En Argentina se estrenó en 1974)

1972 "Furia infernal"
Una stripper (Sarli) es secuestrada por un terrateniente sin escrúpulos. Uno de sus hijos la viola; el otro es torturado y abandonado en la nieve. Todos los machos de la región enloquecen de deseo. La película más violenta y descerebrada de Bo con Sarli. Una especie de western pampero.

1973 "El sexo y el amor"
1976 "Una mariposa en la noche"
1977 "Insaciable" (En Argentina se estrenó después de la muerte de Bo)
1978 "El último amor en Tierra del Fuego"
1980 "Una viuda descocada"


LOS ARCHIVOS SECRETOS DEL SEÑOR BO

El primer gran triunfo de Bo como productor fue "Pelota de trapo". Para muchos argentinos, es una película de culto imperecedero. Narra la historia de un joven humilde que se convierte en futbolista famoso. El Instituto de Cine argentino casi prohibió su exhibición por el realismo de los diálogos.

Bo se las daba de inculto. Aseguraba que no leía libros y que apenas hablaba inglés. Sin embargo, produjo las primeras películas de Leopoldo Torre Nilsson. Por ejemplo: "Días de odio", basada en el cuento "Emma Zunz", que el propio Jorge Luis Borges adaptó al cine. También contó con el escritor paraguayo Augusto Roa Bastos como guionista de sus dos primeras películas con Sarli: "El trueno entre las hojas" y "Sabaleros".

Bo se ponía muy nervioso rodando. Nunca se sentaba en la silla del director. Gritaba, pataleaba y trataba de controlarlo todo al mismo tiempo. A los actores no les dejaba ensayar, para que no perdiesen la frescura de las primeras tomas. Durante el rodaje de "El trueno entre las hojas", hirió a un indio con una bala de fogueo y cubrió de miel el rostro de un actor antes de dejarlo a merced de miles de hormigas hambrientas.

Bo fue acusado de obscenidad más de una docena de veces por desnudar a la Sarli ante las cámaras. Le pusieron multas de todo tipo. Pasó muchas noches en la cárcel por escándalo público. Tras el estreno de "... Y el demonio creó a los hombres", las asociaciones en defensa de los derechos de los animales se le echaron encima por filmarse a sí mismo matando lobos a palos.

Uno de los mejores amigos de Bo fue el cantante paraguayo Luis Alberto del Paraná, que se hacía acompañar en escena por el Trío Los Paraguayos. Participó en las bandas sonoras de muchas de sus películas. En una ocasión, se hizo pasar por embajador de un país inexistente para sacar a Armando de la cárcel.

Bo y Evita trabajaron juntos en varias películas. La más importante fue "La cabalgata del circo", que puso punto y final a la carrera como actriz de la futura esposa de Perón.

Durante un viaje a Panamá, Bo descubrió que estaban explotando sus películas sin permiso. Se encaró con el distribuidor y fue amenazado de muerte. Un policía del aeropuerto le ayudó a regresar a Argentina sano y salvo. Años más tarde, ese mismo policía, convertido en Jefe de la Guardia Nacional, colaboró con Bo en "Desnuda en la arena". A las pocas semanas de finalizar el rodaje, este personaje dio un golpe de estado. Se trataba de Omar Torrijos.

Bo irrumpió en un plató televisivo con la intención de pegar a un crítico (Ferreira) que le estaba poniendo verde. Se equivocó de persona y le pegó a otro (Couselo) que no había abierto la boca. Estuvo pidiéndole disculpas durante años.

Victor Bo, hijo de Armando, nació el 8 de abril de 1943. Participó como actor en muchas películas suyas, incluídas "La mujer de mi padre" y "Carne". Se hizo muy popular en Argentina encarnando a uno de Los Superagentes en títulos como "La gran aventura" (1973), "La super, super aventura" (1974), "Los Superagentes contra todos" (1975), "La aventura explosiva" (1976), "Los Superagentes biónicos" (1977) y muchas más.

Sexo sobre ruedas

Sexo sobre ruedas

YO, MOTO. Follar encima de una moto en marcha resulta complicado. Calentarse o recalentarse la entrepierna montado en uno de estos vehículos de dos ruedas, en cambio, es de lo más natural. Casi todos lo hemos hecho alguna vez.

La protagonista de la novela La motocyclette, de André Pieyre de Mandiargues, publicada en 1963, se levanta de madrugada sin hacer ruido, para no despertar al marido; enfunda su cuerpo desnudo en un mono de cuero negro con cremallera delantera; saca la Harley-Davidson del garaje, se acomoda en el sillín, enciende el motor y se lanza a la carretera. Durante más de doscientas páginas de enredada prosa morbosa, la chica repasa mentalmente los mejores polvos de su vida, atravesando fronteras, embriagándose de velocidad, provocando a militares y camioneros. Su lugar de destino es la casa del Amante. Así, con A mayúscula. Antes del final, ella y su vehículo se confunden en un mismo significado simbólico, hasta alcanzar la esencia del puro y duro ’eurotismo’ cinético.

Existe película de culto basada en el libro: se titula Girl On a Motorcycle y se estrenó en 1968. La dirigió, con mucho estilo y alguna sustancia extraña en el cuerpo, el gran fotógrafo británico Jack Cardiff. Agárrense bien, porque los protagonistas eran Marianne Faithfull, supergroupie rollingstoniana, y Alain Delon, el hombre más guapo del mundo (al menos, en esa época).

También Serge Gainsbourg, atento lector de Mandiargues, se sintió arrebatado por la imagen de una mujer sexualmente activa conduciendo una moto de gran cilindrada con el cabello al viento y los dientes apretados. Por eso compuso la canción Harley-Davidson en 1967, interpretada con absurda pero pegajosa indolencia por la irrepetible starlette Brigitte Bardot.

Por otra parte, hace un par de semanas vi un porno de Rocco Siffredi relacionado con las motos: Rocco Supermotorhard. Incluía una escena de sexo en grupo que ponía los pelos (y otras cosas) de punta. Estoy seguro de que, después de participar en esta película, Belladonna, una de mis actrices X favoritas, tuvo que ser ingresada en el hospital: por viciosa, por bruta y por tragona.

YO, COCHE. A muchos seres humanos les gusta utilizar el coche para follar. Quedan con su pareja, salen de la ciudad, se detienen en un lugar oscuro y transforman su vehículo en un improvisado motel sobre ruedas. No existe picadero cutre más barato. De todas las variantes sexuales posibles relacionadas con los automóviles, quizás sea ésta la más habitual y la menos excitante. Se me ocurren cientos de formas de mejorarla. Por ejemplo, hacerlo en un autocine de ésos que salen en las películas americanas con mucho ramalazo nostálgico. O mejor aún, imitando a ciertos pornógrafos italianos y permitiendo que decenas de mirones se acerquen al picadero móvil, enseñen sus miembros morcillones a la pareja del interior, se masturben contemplando el espectáculo y acaben eyaculando sobre las ventanillas laterales.

El cine erótico mantiene muy buenas relaciones con el sexo automovilístico. Existen varios subgéneros específicos en los que el coche funciona como motor de la trama calenturienta. A mí, el que más me pone, es el de las limusinas. Cada vez que veo una, me imagino a varias parejas follando dentro. Ellos, con los pantalones del traje bajados hasta los tobillos y la corbata desanudada sobre la espalda; ellas, con el vestido de noche arrugado en la cintura y enseñando las prendas más caras de su lencería. Una de mis películas malas favoritas de todos los tiempos es Rolls Royce Baby, de Michael Thomas, rodada en Suiza en 1975. La protagonista, Lina Romay, desnudísima, se pasa 90 minutos dando vueltas con su limusina en busca de amantes de usar y tirar.

Rodar escenas porno en limusinas es una práctica corriente y barata. Los franceses son expertos en la materia. Hacerlo en otro tipo de vehículos, en medio de una persecución con derrapes y curvas, por ejemplo, sólo está al alcance de unos pocos realizadores. Narcís Bosch es uno de ellos. En Bulls & Milk, estrenada en el 2000, sale la guapísima Sara Bernat follando y disparando al mismo tiempo en un coche conducido a todo trapo por Roberto Malone. Ver para creer.

YO, MORATONES. A estas alturas de texto, muchos modernos estarán echando de menos una referencia clara a la novela Crash, de J.G. Ballard, publicada en 1973, y a la adaptación cinematográfica de David Cronenberg, estrenada en 1996. El tema principal de ambas obras es el sexo y los coches. O sea: lo blando y lo duro, la carne y el metal, la sangre y la gasolina. Los extremos se meten mano.

En Crash, los personajes experimentan orgasmos recreando, participando, provocando o sufriendo accidentes automovilísticos. Las cicatrices resultantes son objeto de deseo lujurioso. El libro descoloca al lector por su frialdad, su ironía marciana y su ideología setentera. La película, tórrida a más no poder, ofrece la oportunidad de exhibir su cara oculta a un puñado de actores esquinados: Elias Koteas, James Spader, Holly Hunter, Rosana Arquette y ese súcubo hecho mujer que responde al hipnótico nombre de Deborah Kara Unger.

Lo malo de Crash es que no hay quien entienda su propuesta calenturienta. Demasiado radical, rebuscada y pedante. Puestos a elegir, sale más a cuenta pasarse la tarde-noche del sábado en la feria, montado en los coches de choque, escuchando los hits de Georgie Dann y echándole el ojo a un chulazo peligroso o una pin-up de barrio con plataformas. O follamos o nos parten la cara. Fijo.

brigitte bardot playbackea harley davidson en televisión

Autobombismo

Ayer, viernes 15 de febrero de 2008, en el suplemento Metrópoli del diario El Mundo, publiqué un artículo sobre la película Sweeney Todd, el barbero diabólico de la calle Fleet, de Tim Burton. Y en la edición Weekend de adn, publiqué una columna sobre nuevos españoles en Hollywood (y la semana pasada, una sobre el último hit de las taquillas estadounidenses). Además, esta noche, como cada sábado, se emite otra entrega del programa Todos Ahhh 100, en La Sexta.

La tele

La tele

No he desaparecido. De hecho, estoy más presente que nunca. El viernes 1 de febrero de 2008, en la edición Weekend de adn, publiqué una columna sobre dos de las películas que me han cortocircuitado las neuronas del cerebro recientemente. El sábado, día 2 de febrero, en La Sexta, se estrenó la cuarta temporada del programa sobre erotismo y pornete Todos Ahhh 100. No os había dicho nada, pero llevo casi un mes haciendo reportajes y entrevistas para este magazine televisivo de El Terrat, junto a los chicos y chicas de Sofa Experience (con los que ya hice Toon Toon). La segunda entrega será el próximo sábado 9 de febrero. Por otra parte, sigo pinchando en Sidecar. Ahora también vienen rusas, australianas y serbocroatas.

careta de todos ahhh 100, creada por tània depares

videoclip de flight of the conchords most beautiful girl in the room

Letritas impresas

Los números de febrero de las revistas Primera Línea y Fotogramas ya están a la venta. Ahí publico mis secciones Cinefagia y Leer. Por otra parte, hoy viernes 25 de enero de 2008, en el suplemento Metrópoli del diario El Mundo, publico un artículo sobre la película Hacia rutas salvajes, de Sean Penn, y en la edición Weekend del adn, una columna sobre el cine que aún nos queda por descubrir.

Please to 'mellu' en Madrid

Please to 'mellu' en Madrid

Madrid no ha cambiado tanto como pensaba. Sigue habiendo mucha gente en la calle. Obras con andamios. Cacas de perro. Y personas que cuentan cosas divertidas. Fui a tomar algo con Javier Bellot, Iván Bas y Eva Calleja: nos reímos mucho rememorando la anécdota del dormitorio en el garaje de Enrique Cerezo. En la Tetería de la Abuela, le di un beso a la guapísima Natalia, y otro a Juana Borsani, que me dijo que su madre no quería hablar de sexo por la tele. Que no que no. En una esquinita, escondida, estaba Marian Aguilera, la Sirenita de las Olimpiadas: "¡Ay, que me has pillado!" En el Laydown, muchas parejitas se  besaban sobre docenas de camas blancas con gintónics. El hermano de Paco Loco me confesó que era el hermano de Paco Loco y yo casi me puse de rodillas. Un amigo de mi hermana apareció dando saltos: "¡Que a mis padres les ha tocado la bonoloto en el extranjero!" Diego A. Manrique sonreía escuchándome hablar de todos los grupos indies que han grabado primer disco en los últimos doce meses. "¡Que ahora soy un experto, Diego! ¡¡¡Que miro las portadas del Rockdelux y del Mondo Sonoro y me suenan todos los nombres!!!" En una suite del Hotel Emperador, la 826, Alaska me confesó que a ella le gustan los chicos con braguitas, mientras Mario Vaquerizo trataba de hacer el menor ruido posible en el pasillo. En un restaurante japonés, La China Patino me especificó que ella "no follaba", que ella "hacía el amor". La starlette porno Irina Vega me preguntó si tenía algo que hacer después de lo de la tienda de ropa escandinava de segunda mano. Alex Mendíbil me puso al día de algunos proyectos interesantes. El otro Alex, De la Iglesia, se escondió como un avestruz. Estaría recuperándose de la resaca de la fiesta del estreno de Los crímenes de Oxford. Con Pablo Berger, hablé por teléfono. "¡Pedrito, que tenemos que vernos ya!" No me dio tiempo de llamar a Enrique López Lavigne. Hace más de 28 semanas que no nos vemos. ¡¡¡TAMPOCO LLAMÉ A PACO CAMEROS!!! En el próximo viaje, reservaré muchas horas para él. Se lo merece. Lo mejor fue lo de Jordi Costa y su hijo Marc. El asunto del "mellu". Otro día os lo cuento.

canción de The Rolling Stones Sympathy For the Devil

Rollerball 1975 en Quimera 290

Rollerball 1975 en Quimera 290

Eloy Fernández Porta ha seleccionado uno de mis poemos para formar parte de un dossier sobre Poéticas de la tecnología y el consumo incluido en el número 290 de la revista Quimera, fechado en enero de 2008. Estoy loco de contento. Mi texto se codea con los de gente a la que me encanta leer, como Pablo García Casado, Jorge Riechman, Elena Medel y David González, entre otros. Ahí va el poemo en cuestión, escrito en 2002 y colgado aquí en 2006.

Rollerball 1975

La primera
vez, la ví
por la violencia de sus imágenes: era
un niño.

La segunda, por
el mensaje
anticonservador y enrollado:
era un joven idealista.

La tercera, por la estética
años 70
de ciencia ficción:
me hubiese encantado vivir
en un entorno parecido,
sin dar golpe,
asistiendo a fiestas
caras en las que se reparten
drogas y se
coquetea
con todo el mundo.

He crecido.
Ahora sólo soy
un adulto con mentalidad de post
adolescente.
El movimiento costra me da risa.
La globalización no me preocupa.
Prefiero vivir bien
que hacerles la vida imposible
a los que viven bien.

Me he convertido en el malo de la película.

cartel de rollerball (1975), de norman jewison, ilustrado por bob peak

scopitone de george & teddy and the condors cantando ain't that just like me

Un asesino en Sidecar

Un asesino en Sidecar

Ayer vino uno de los Killers a decirme que se lo estaba pasando bomba con lo que yo estaba pinchando en Sidecar. Me pilló completamente por sorpresa. Se lo agradecí y él volvió a insistir: "Estoy de vacaciones en Barcelona. Acabo de llegar de L.A. y te puedo asegurar que esto no se parece nada a lo que se escucha por allí. ¡Pero no se te ocurra poner a los Killers!". Y se fue sonriendo. Bonito abrigo. Bonita bufanda. Mi amigo Josan Hatero sólo llegó a tiempo de escuchar media canción. Espero que se divirtiese más en la planta de abajo. Qué chicas más guapas había ayer en la sala, por cierto. Uf.

scopitone de bobby vee cantando pretty girls everywhere

El hombre perseguido por un ovni en PL

El hombre perseguido por un ovni en PL

Reseña incluída en mi sección Cinefagia, publicada en el número de enero de 2008 de la revista Primera Línea:

"DVD CULT: El hombre perseguido por un ovni (L'Atelier 13). Esta película, abismo de la serie Z nacional, se rodó entre 1972 y 1975, con cuatro duros mal contados, a las bravas, en plan amiguetil y amateurista. Acabó estrenándose en 1977, en un puñado de salas de barrio. Los cinéfagos que la vieron entonces se cuentan con los dedos de una mano. El argumento gira en torno a un escritor de novelas baratas que sufre el acoso de unos extraterrestres que quieren secuestrarlo para experimentar con su cuerpo serrano. También hay mucho sexo simulado y algún efecto especial casero. Esta edición especial en dvd incluye comentarios del director, Juan Carlos Olaria, y un cortometraje titulado Encuentro inesperado. Una auténtica rareza trash."

actuación televisiva de pink lady ufo

Lean, lean

Lean, lean

Se me acumulan los comunicados. El viernes pasado, 21 de diciembre, en el suplemento Metrópoli del diario El mundo, publiqué un artículo sobre La búsqueda: el diario secreto, de Jon Turteltaub, y hoy, viernes 28, en la misma publicación, uno sobre American Ganster, de Ridley Scott. También el viernes 21, en la edición Weekend del adn, publiqué una columna sobre los trailers de películas del 2008 que más me han llamado la atención, y hoy, una sobre el cine que más me ha gustado en el 2007.

foto: kathleen burke, en el papel de lotha, la mujer pantera, con richard arlen, el protagonista de island of lost souls (la isla de las almas perdidas, 1932), de erle c. kenton

actuación televisiva de carl douglas dance the kung fu

Hammerettes en Fotogramas

Hammerettes en Fotogramas

En el nº 1.970 de la revista Fotogramas, fechado en el mes de diciembre de 2007, publico un amplio artículo sobre el rodaje de la película The Hitman, de Xavier Gens. Dentro de 30 días, más o menos, colgaré aquí una versión aumentada de este mismo artículo. Por otra parte, en mi sección Leer, comento varias novedades librescas relacionadas con el cine. Ahí va un ejemplo:

"Javier Memba escribe libros sobre cine fantástico y de terror con alegre afán divulgativo. En La Hammer. Su historia, sus películas, sus mitos (T&B Editores, 272 págs., 18 euros), nos lo cuenta todo o casi todo sobre la ya legendaria productora británica que resucitó y adulteró a los monstruos clásicos, allá por los años sesenta y setenta, convirtiéndolos en iconos neogóticos a todo color. Memba comienza su ensayo con un resonante endecasílabo, describiendo a la Hammer como el estudio del que 'con tanto tino manó tanta sangre', y nos recuerda que los fundadores de la empresa fueron dos españoles emigrados a Londres a principios del siglo pasado. A partir de ahí, disfruta rememorando argumentos chiripitifláuticos y vampirettes exuberantes."

videoclip de The Sugars Monsters

La pared maravillosa

La pared maravillosa

Festival de clicks. Frunobulax me pregunta por una película que vio en Cinemad hace muchos años. Se trata de Wonderwall, primer largo dirigido por Joe Massot, presentado en el Festival de Cannes de 1968. Cuenta la relación psicodélica entre un científico loco, interpretado por Jack MacGowran (el viejuno de El baile de los vampiros), con una preciosa modelo pop llamada Penny Lane, encarnada en pantalla por mi adorada Jane Birkin. La chica vive en la casa de al lado del profesor, junto a un fotógrafo moderniqui (Iain Quarrier, futuro productor de Sympathy for the Devil, de Jean-Luc Godard). El profesor espía a la modelo a través de un agujero en la pared. Poco a poco, va perdiendo la cabeza y confundiendo la ficción con la realidad. En el reparto también figuran Irene Handl, Richard Wattis Anita Pallenberg, la supergroupie de los Rolling Stones. La banda sonora original está compuesta e interpretada por George Harrison, el guitarrista de los Beatles. Massot, que murió en 2002, también fue uno de los responsables (junto a Peter Clifton) de The Song Remains the Same (1976), el legendario concierto filmado de Led Zeppelin. ¿Que si la canción Wonderwall, de Oasis, está inspirada por esta película y por la música compuesta por Harrison? Yo creo que está claro que sí.

Aprovecho para informar que hoy, en el suplemento Metrópoli del diario El Mundo, publico un artículo sobre la película Redacted, de Brian De Palma, y en la edición Weekend de adn publico una columna sobre libros de cine malos remalos.

Pequeño cine negro en Manresa

Pequeño cine negro en Manresa

Tengo el placer de formar parte del Jurado Oficial de la Sección de Cortometrajes de la IX edición del Fecinema (Festival Internacional de Cinèma Negre de Manresa), que se celebrará del 14 al 18 de noviembre 2007. En este Jurado también estarán Joan Ferrer, Carles Muñoz, Jordi figueras y Lola Mayo. Ya les contaré.

actuación televisiva de West & Byrd (ex Comateens) Stay With Me

Llega Cinemad 2007

Llega Cinemad 2007

Curioso: no es por echarme flores, pero llevo 14 años, 14, seleccionando películas para Cinemad, la Semana de Cine Independiente y de Culto de Madrid, un invento que nos sacamos de la manga Santi Camuñas y yo allá por 1994, como una actividad más integrada dentro del primer Festimad celebrado en la Sala Revolver. Con el tiempo, Festimad crecería por su cuenta hasta convertirse en un macrofestival musical. Cinemad, en cambio, siguió siendo un pequeño capricho. Una excusa para exhibir películas raras y cortometrajes chiripitifláuticos. Muchos de ellos realizados por mis propios amigos: Alex de la Iglesia, Santiago Segura, Jaume Balagueró, J.A. Bayona, Pablo Berger, Nacho Vigalondo, Santiago Lorenzo, Koldo Serra, Borja Crespo, Pedro Temboury, Ben Gordon, Manuel Romo, Diego Abad, etc, etc... El caso es que Santi y yo llevamos 14 años comiéndonos el coco para mantener en pie (de guerra) Cinemad. Y lo hemos conseguido. ¡Vaya si lo hemos conseguido! ¡Más de una década dando la lata con programaciones adelantadas a su tiempo y entregando premios en metálico a los cineastas y videoclippers del futuro nos avalan!

Este año, del 16 al 25 de noviembre, en varios puntos de la capital, ofreceremos un menú especial para cinéfagos repleto de nombres propios a tener en cuenta: Kiyoshi Kurosawa, Alejandro Jodorowsky, Christina Lindberg, Los Cronocrímenes, Andy Warhol, Kamikaze Girls, terrores mexicanos, Innocence, éxitos de Bollywood, cortos y clips de J.A. Bayona, Destricted, Ramones, KISS, monstruos femeninos... y cientos de cortos, videoclips y piezas de animación. Todo gratis. Infórmense aquí y disfruten. 

videoclip de My Ruin Terror

spot cortinilla Cinemad'07

Muñecas de Nueva York en Sidecar

Muñecas de Nueva York en Sidecar

Acabo de salir de la prueba de sonido de The New York Dolls en Sidecar. Esta noche tocarán en directo para 200 privilegiados. Yo los he visto en tout petit comité. Ha sido a-lu-ci-nan-te. Antes de regresar a la sala, aprovecho para informaros que hoy, viernes 9 de noviembre de 2007, en el suplemento Metrópoli del diario El Mundo, publico un artículo sobre Leones por corderos, de Robert Redford. Y en la edición Weekend del adn, publico una columna que se titula Odio el cine español.

en la foto de arriba, David Johansen, esta tarde, en Sidecar

actuación televisiva de 1973 The New York Dolls Personality Crisis

Prueba de sonido en Sidecar

Prueba de sonido en Sidecar

Aquí están: David Johansen y Steve Conte, de The New York Dolls, probando sonido esta tarde, a eso de las 19 horas, en Sidecar.